Josep Borrell, desde los años setenta del mil novecientos comenzó a ser militante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), durante los gobiernos de esta organización socialdemócrata ocupó diversos cargos. Es un político experimentado.

De él se recuerda que,  cuando fue secretario de Estado de Hacienda (1984- 1991), asumió una postura crítica hacia la ortodoxia económica. Se recuerda, asimismo, que en el prólogo a la edición española (1998) del libro de Tony Blair: La tercera vía, afirmó que era posible hacer coincidir la justicia social con el libre mercado.

Aunque entró tarde al club de los conversos, no hay duda que lo hizo por la “puerta grande”. A partir de su adscripción al pensamiento neoliberal, hubo de convertirse en un vocero cuya imagen le concedía al neoliberalismo europeo un “rostro fresco y progresista”. Recuérdese que, la socialdemocracia internacional había perdido la mayor parte de su fuerza, el PSOE se había convertido, prácticamente, en su último bastión. Y que, la izquierda impugnadora del capitalismo tampoco vivía su mejor momento.

Pero, Josep Borrel, no solo ha sido ambivalente y débil en su pensamiento ideológico. Lo ha sido, igualmente, en su militancia política. Recuérdese que, en 1998, gano las elecciones primarias del PSOE para ser su candidato a la Presidencia del Gobierno español en el 2000. Renunció. Su argumento fue: no contar con el apoyo de la dirección del partido y, de manera particular, de Felipe González. ¿Dónde quedaba el pueblo español?

Y es que, como decía Voltaire: La historia, igual que la tragedia, exige una exposición, una acción central y un desenlace. Y, para él, su historia empezó mal y ha ido empeorando a un ritmo acelerado.

Es por ello que, cuando recurrimos a la memoria no lo hacemos por qué ésta, al igual que el tiempo, sea un juez inclemente. Sino porque, nos permite aproximarnos, de la manera más confiable, a la valoración del hecho histórico. Y, la historia de Josep Borrell está signada por la debilidad política e ideológica. 

Desde que ocupa el cargo de Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Común y Vicepresidente de la Comisión Europea (1-12-2019), se siente fuerte.

Fortaleza que solo pone de manifiesto contra la Revolución Bolivariana y su conductor el Presidente Nicolás Maduro. Con euforia ha anunciado su reunión con Antony Blinken, el nuevo titiritero del imperio.

Cuando de un hecho se dicen muchas cosas, es porque no se dice la verdad sobre él. Y, la verdad es que -en esa reunión- acordarán nuevos planes en la agresión contra la Patria de Bolívar y Chávez.

Josep Borrell, al igual que Luis Almagro, tiene su “Mefistófeles”.

2 COMENTARIOS

  1. Muy bueno excelente análisis descriptivo de la ambivalente pocision ideológica de uno de los todo poderoso de Europa que se sienten con el derecho de dominación de las políticas de nuestros pueblos que dejaron de ser colonias europeas para ser autónomos y soberanos

  2. Triste personas cómo ellas estén en esos cargos.
    Pero les recuerdo algo señores como este personaje, ay la justicia para ustedes los traidores de sueños verdaderos d sueños justos por los cuales an llegado asta allí. Pero la justicia llega esta o la divina ustedes son dignos d lástima no son lo q aparentan no son ni siquiera ustedes ustedes mismos son una mentira que ya el mundo entero sabe.

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