El vertiginoso curso de los acontecimientos en el golpe de Estado boliviano de las últimas horas, tiene precedentes directos en eventos que se remontan a al menos tres años antes de las elecciones del 20 de octubre.

Revisarlos es necesario para reforzar que, más allá de la obvia legitimidad del proceso y las autoridades electorales, desde la oposición se venía forjando una salida irregular del gobierno de Evo Morales puesto que la vía constitucional nunca fue una primera opción.

A continuación, una breve cronología de los hechos para señalar los momentos clave que desembocaron en el paisaje actual.

2016: EL CASO ZAPATA

A finales de 2015 el Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia había aprobado la pregunta del referéndum constitucional que le permitiría a Evo Morales relanzarse a un cuarto periodo presidencial. La consulta al pueblo boliviano, definiría entonces su candidatura.

Próximo a la campaña por el Sí, el líder del partido Movimiento Al Socialismo (MAS) se vio envuelto en un falso escándalo apuntalado principalmente por el periodista Carlos Valverde.

Días antes de la fecha electoral, Valverde presentó un supuesto certificado de nacimiento como prueba de que el presidente boliviano tenía un hijo con la empresaria Gabriela Zapata.

Este sería el único dato de peso para sustentar una denuncia de corrupción del gobierno con la empresa china CAMC, de la que Zapata fue gerente comercial.

El efecto de propaganda fue efectivo para modificar el destino del referéndum en contra del MAS: 51.3% de los electores dijeron que no a la modificación del artículo 168 de la Constitución. Morales perdió por un estrecho margen su opción a la reelección el 21 de febrero de 2016.

Tres meses después, el periodista que había lanzado la “revelación” reconoció que no existía ningún hijo entre Morales y Zapata. Ya el relato había cumplido su objetivo eclipsando el referéndum.

2017: NACE EL MOVIMIENTO 21F

Tras el golpe a la imagen de Evo Morales, un equipo de parlamentarios bolivianos del MAS presentan un recurso ante la Asamblea Legislativa para revertir el daño del 21 de febrero y posibilitar la participación del mandatario en las elecciones de 2019.

Los altos magistrados del tribunal constitucional aprueban que tanto Morales, como otras autoridades electas del país, puedan presentar su candidatura de manera indefinida.

A partir de allí, la oposición se conforma en una plataforma nacional que en los años siguientes, ensayarán acciones de calle en el país, sobre todo en los departamentos de Santa Cruz, Tarija y Cochabamba, de cara a los comicios de 2019.

Durante ese tiempo, proyectarán una imagen de “organización espontánea” de civiles que no responden a los partidos tradicionales ni a liderazgos visibles, cohesionados por el objetivo de impedir la reelección de Morales, mismo interés de los grupos corporativistas nacionales y del gobierno de EEUU.

INCENDIO DE LA CHIQUITANÍA: PRIMEROS SIGNOS DE LA REVOLUCIÓN DE COLORES (2019)

En agosto del año en curso, el incendio del bosque tropical de Chiquitanía fue el escenario de una campaña que comenzó en redes sociales y medios de comunicación a nivel internacional que apuntaron a socavar al presidente Evo Morales, culpabilizándolo de un hecho ambiental coyuntural que tuvo sus orígenes en múltiples factores, ninguno relacionado con la gestión del gobierno boliviano.

En lo local, el trabajo de los activistas ambientales e influencers “posicionando” esta narrativa, le daría paso a las protestas violentas del movimiento 21F y la Unión Juvenil Cruceñista en Santa Cruz contra figuras del MAS.

20 DE OCTUBRE Y DÍAS SIGUIENTES: LA CONSOLIDACIÓN DEL GOLPE

  • 20 de octubre. La OEA emite un informe desconociendo los resultados electorales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), cuando todavía no culminaba el conteo oficial de los votos. De la misma forma lo hace el candidato Carlos Mesa.
  • Esa misma noche, los centros del TSE son atacados por seguidores de oposición.
  • 22 de octubre. El gobierno de EEUU acusa a las autoridades bolivianas de “un intento de subvertir la “democracia”, mientras que la Unión Europea subraya que se aclare la situación por el bien de la “credibilidad del proceso electoral”.
  • 23 de octubre. El Comité Cívico de Santa Cruz anuncia un paro indefinido con un “ultimátum” a las autoridades electorales de realizar una segunda vuelta, de lo contrario, posesionarán ellos a un nuevo presidente.
  • 24 de octubre. Se anuncia el triunfo de Evo Morales en primera vuelta, con un margen superior a los 10 puntos contra su rival más cercano, Carlos Mesa.
  • 28 de octubre. Policía de Santa Cruz denuncia la participación de grupos armados en las protestas convocadas por la Unión de Jóvenes Cruceñistas.
  • 29 de octubre. Hechos de violencia irregular y bloqueo de las vías, que en un principio se concentraban en Santa Cruz, comienzan a penetrar otros departamentos del país, a raíz de la agenda de desconocimiento de los comités cívicos a los resultados electorales.
  • 30 de octubre. Canciller Diego Pary anuncia un acuerdo con la OEA para realizar una auditoría a las elecciones. El informe que de allí surja tendrá un carácter vinculante, afirma Pary.
  • Más tarde, el Gobierno boliviano confirma la muerte de dos personas producto de la violencia promovida por la oposición en Montero, Santa Cruz.
  • 31 de octubre. El candidato opositor, Carlos Mesa, desconoce la auditoría electoral de la OEA a los resultados electorales
  • 4 de noviembre. Luis Fernando Camacho amenaza al gobierno de Evo Morales, fechando un plazo de 24 horas para su renuncia.
  • En horas de la tarde, el helicóptero que trasladaba al mandatario nacional sufre un accidente por falla mecánica, sin que resulte nadie herido.
  • 6 de noviembre. Grupos violentos incendian la alcaldía de Vinto en Cochabamba y secuestran a la alcadesa Patricia Arce Guzmán, la trasquilan, golpean y bañan en pintura.
  • 7 de noviembre. Los llamados «motoqueros» utilizan bazucas y armas químicas en las manifestaciones de Cochabamba.
  • 8 de noviembre. Ocurren algunos «motines» de sectores de la policía. El Comandante Nacional de la Policía boliviana, Yuri Calderón, asegura que esta situación son hechos aislados que no representan una fractura en la cadena de mando.
  • 9 de noviembre. Los dirigentes del partido MAS William Cervantes (alcalde de Potosí), Juan Carlos Cejas (gobernador de Potosí), Iván Arciénega (alcalde de Sucre) y Orlando Careaga (senador de Potosí), renuncian a sus cargos.
  • Por su parte, el presidente boliviano convoca a una mesa de diálogo con la oposición para alcanzar la «pacificación del país». Las FFAA resaltan su posición institucional y de defensa de la Constitución Política del Estado, frente a la convulsión social.
  • Escalada de la violencia el resto del día: Grupos violentos de la oposición toman las instalaciones de la estatal BoliviaTv, atacan las casas del gobernador masista de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, y de Esther Morales, hermana del presidente, secuestran al presidente de la Cámara de Diputados del Congreso, Víctor Borda y amarran a un árbol al director de la radio de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, José Aramayo.
  • 10 de noviembre. OEA publica un informe con resultados preliminares de la auditoría del proceso electoral en Bolivia, recomendando la repetición de elecciones con un nuevo TSE.
  • Evo Morales convoca a nuevas elecciones generales
  • Carlos Mesa rechaza que el presidente participe en un próximo cronograma electoral, mientras que Luis Fernando Camacho exige su renuncia y pide la formación de una Junta de Gobierno.
  • «Sugerimos al presidente de Estado que renuncie a su mandato, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia», manifiesta el comandante de las FFAA, Willimas Kaliman.
  • El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, comunica su renuncia al país.

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