El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió respaldar el ingreso de Brasil a la OTAN, la organización guerrerista e intervencionista del hemisferio norte. Lo dijo con contundencia: Washington quiere a Brasil como un “aliado militar preferente”.

El histórica concesión que hizo el lunes el presidente brasileño Jair Bolsonaro con Trump al cederle una base militar aeroespacial a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos serán ampliamente correspondidas por Washington.

Al lado de Bolsonaro, Trump reactualizó su frase de que “”todas las opciones están sobre la mesa” para acabar con la Revolución Bolivariana. Las “sanciones más duras” contra Venezuela aún no habían llegado, escupió con ira.

Sobre su alianza militar con Brasil, Trump dijo: “vamos a ver eso muy, muy fuertemente en términos de, ya sea la OTAN o algo que tenga que ver con la alianza”.

“Tendría que hablar con mucha gente, pero quizá será un aliado en la OTAN”, agregó Trump durante una conferencia de prensa con Bolsonaro. “Brasil y Estados Unidos nunca han estado más cerca”, concluyó.

Hasta el momento, América Latina tiene un sólo país con un estatus especial de aliado militar estratégico de la OTAN: Colombia.

Sobre Venezuela, Trump insistió: “creo que hablo por ambos mandatarios al decir que todas las opciones están sobre la mesa (…) todavía no hemos impuesto las sanciones más duras, pido a los militares venezolanos que dejen de apoyar al títere de Maduro”. Bolsonaro asintió.

Ambos presidentes fueron dos de los primeros Gobiernos que reconocieron al líder golpista Juan Guaió como presidente interino de Venezuela.

Apenas asumió, Bolsonaro no descartó una intervención militar como una solución para acabar con el Gobierno bolivariano pero su vicepresidente y representante de la corporación militar brasileña, Hamilton Mourao, lo desmintió al afirmar: “para nosotros la militar nunca fue una opción”.

Pero este martes, con Trump al lado, Bolsonaro ofreció una frase siniestra: “si hay una intervención militar no será algo público. Hay algunos temas que, si hablas sobre ellos, ya no son estratégicos”.

El presidente ultraderechista reafirmó: “es una cuestión de estrategia, todo lo que discutamos aquí lo cumpliremos, pero de algunas posibilidades no se habla en público”.

Bolsonaro también se llevó de Washington promesas comerciales y el respaldo de Trump de reforzar las relaciones comerciales después de varios gobiernos “antiestadounidenses”.

Trump habló por Bolsonaro con su anuencia cuando afirmó: “Brasil está comprometido a derribar las barreras comerciales. Podemos aprovechar el momento para sellar acuerdos en materia de tecnología, industria y energía. Estamos conversando para instalar una base de lanzamiento espacial en Brasil y tenerlos como socio”.

En el mismo sentido, Trump anunció que respaldaría el ingreso de Brasil a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

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