PLAN COLOMBIA: Un Plan para la guerra, el subdesarrollo y la militarización de la región

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    Consideraciones Generales

    Desde sus inicios, el Plan Colombia se perfiló como un instrumento a través del cual Estados Unidos profundizaría su intervencionismo y hegemonía en la región. Aumentando la presencia y los recursos militares norteamericanos en Colombia, para el desarrollo de una verdadera guerra de baja intensidad, que sólo ha contribuido a perpetuar la crisis en ese país y la necesidad de continuar brindando esta asistencia. La inversión inicial del mismo fue de 7.500 millones de dólares.

    En la actualidad, el Plan Colombia se ejecuta bajo estrategias militares que priorizan el uso de la represión y la intervención, fomentando la cultura de violencia ya instaurada desde la década de los ochenta en ese país. Estas estrategias, que desestiman el valor de la prevención, están alimentando la proliferación de la corrupción en todas las esferas de la administración pública colombiana, así como en otras ramas del Poder Público de esa nación.

    Bajo la fachada de lucha contra las drogas, se está produciendo una “recolonización” de las instancias políticas, militares, judiciales y de seguridad. La misma es una excusa para generar inestabilidad en la región y con ello un mercado potencial para la industria armamentista norteamericana.

    La presencia militar estadounidense en Colombia ha creado un desequilibro de fuerzas en la región, el cual se ha profundizado con el reciente acuerdo entre Colombia y Estados Unidos para permitir que tropas norteamericanas utilicen y operen siete (7) bases militares neogranadinas.

    Con la ejecución de estos planes, Estados Unidos solapa la lógica de su “guerra contra las drogas”, que consiste en colocar el acento de la responsabilidad en los países de producción y tránsito de drogas; propendiendo, de esta manera, al engrosamiento de las fronteras con presencia policial en terceros Estados y así no imponer a sus agencias nacionales medidas onerosas que atenten contra la libertad de comercio profesada por la administración norteamericana y verificada en los puertos de ingreso de mercaderías.

    Como consecuencia del Plan Colombia se evidencia el alto número de desplazados y refugiados colombianos hacia Venezuela, así como también el incremento del uso del espacio aéreo venezolano, por las aeronaves sospechosas de traficar ilícitamente drogas, desde Colombia, producto de la implementación del programa de interdicción aérea conocido como Air Bridge Denial Program, el cual cuenta con apoyo logístico de la base FOL (forward operating location), establecida en Curazao, y la JIATF-S (Joint Inter-Agency Task Force – South), con sede en Key West, Estado de la Florida (USA).

    Elementos que demuestran el fracaso del plan Colombia

    1. El potencial de producción de cocaína en Colombia para el año 1999 era de 680TM y para el año 2007 fue de 600TM1, una reducción de sólo 80TM muy distante de la reducción de 300TM propuesta en la letra del Plan. Adicionalmente, durante la última década, el potencial de producción de cocaína en Colombia se mantuvo, en promedio, por encima de las 600TM.

    2. El gobierno norteamericano ha señalado como un éxito de su intervención en Colombia la reducción en la superficie de cultivos ilícitos de hoja de coca en ese país, pasando de unas 160 mil hectáreas en el año 1999, a unas 81 mil hectáreas en el año 2008. Este hecho no nos indica que la situación de la producción y fabricación de cocaína en Colombia haya aminorado. De hecho, para 1999 la cosecha de una hectárea de hoja de coca rendía 4,2kg, pero para el 2006 esta misma cosecha rendía 7,8kg.

    3. Desde 1999 hasta el 2008, el gobierno norteamericano invirtió en el Plan Colombia unos 6.541 millones de dólares, de los cuales más del 80% han sido destinados a contrataciones militares, compra de material de guerra, entrenamiento militar e interdicción de drogas, dejando apenas el 20% para programas de asistencia económica y social.

    4. Tan sólo en 2008, Estados Unidos invirtió un aproximado de 743 millones de dólares en el Plan Colombia, mientras que los cultivos ilícitos se redujeron sólo en 18.000 hectáreas con respecto al año anterior (de 99 mil hectáreas, en el año 2007; a 81 mil hectáreas, en el año 2008), lo que significa que el gobierno norteamericano destinó 9.173 dólares de sus contribuyentes por cada hectárea de cultivos ilícitos erradicada en el 2008.

    5. Al fracasar en controlar la oferta ilícita de drogas en Colombia, el Plan falló en la consecución de su objetivo último que es mantener a salvo a la población norteamericana del consumo de cocaína y otras drogas de abuso.

    La fortalecida ruta del Pacífico

    1. El Plan Colombia ha contribuido de manera decisiva en el desarrollo y fortalecimiento de la ruta del Pacífico para el tráfico de cocaína desde Colombia hasta los Estados Unidos. Históricamente, la cocaína en tránsito hacia los Estados Unidos circulaba por los distintos corredores del Caribe con destino a la costa este estadounidense. Las iniciales intervenciones del Plan Colombia en el oriente colombiano forzaron la migración de cultivos al centro y occidente de ese país y la búsqueda de una ruta de salida por el Pacífico Oriental.

    2. El Plan Colombia ha propiciado la especialización de las organizaciones de distribución de drogas en el mercado norteamericano, radicadas en países como México y en el mismo territorio norteamericano, con una gran red de distribución conocida por las autoridades norteamericanas.

    3. El Plan Colombia ha afectado la institucionalidad de algunos países centroamericanos, al convertirlos en puntos importantes de trasbordo para cargamentos de cocaína en ruta hacia los Estados Unidos.

    4. Según la Oficina Interagencial que estudia el movimiento de cocaína en los Estados Unidos (Interagency Assessment of Cocaine Movement), por el corredor del Pacífico, específicamente por el vector del Pacífico Oriental, circula cerca del 70% de la cocaína en tránsito hacia los Estados Unidos y otro 20% por el Caribe occidental (Caribe Colombiano). Como puede verse, estos datos demuestran que es totalmente falso que por Venezuela pasen inmensas toneladas de cocaína, pues no tenemos costas con el Océano Pacífico.

    Fracaso del control de la oferta ilícita de cocaína proveniente de Colombia y el consumo interno

    1. Pese a todos los recursos invertidos a través del Plan Colombia para disminuir la oferta de drogas, el problema del consumo de tales sustancias en los Estados Unidos sigue siendo un asunto de preocupación nacional2.

    2. Los reportes epidemiológicos más recientes señalan que el consumo de drogas de abuso en los Estados Unidos tiende a estabilizarse. Sin embargo, lejos de ser un alivio, al sugerir cierto éxito en el combate del consumo, estas afirmaciones enmascaran una verdad mucho más preocupante cual es la que el aumento del consumo de drogas experimentado durante las décadas de los ochenta y los novena: el fenómeno del poli consumo, cuyo tratamiento y rehabilitación son mucho más complejos y costosos que aquellos prescritos o recomendados para los eventos de mono consumo.

    3. La presencia hegemónica del imperio en el resto del mundo, exportando su guerra contra las drogas, es explicada en la necesidad de mantener sus controles policiales y de aduanas alejados de sus puertos de ingreso internacional de mercaderías; pero este mismo hecho ha contribuido al ingreso “camuflado” de drogas al territorio norteamericano, porque los controles en su territorio continental son exiguos (casi inexistentes), contribuyendo a mantener una oferta estable de drogas de abuso para los 56 millones de consumidores norteamericanos.

    Amigos Costarricenses

    El Gobierno Revolucionario de la República Bolivariana de Venezuela, dentro de las estrategias y políticas soberanas del Estado venezolano, está implementando políticas con la finalidad de minimizar y eliminar el tránsito de las drogas ilícitas procedentes de Colombia.

    A este respecto, bien vale la pena señalar que Venezuela tiene una ubicación geoestratégica caracterizada por poseer un amplio frente caribeño con más de 4.000 kilómetros de costa; conformamos uno de los cuatro Deltas que hay en el mundo, con más de 3.000 caños y 37 salidas al Océano Atlántico, con 185 kilómetros de costa; pero más preocupante aún y, quizás una de nuestras mayores desventajas en la lucha contra el narcotráfico, son los 2.219 kilómetros de frontera que tenemos con Colombia.

    En Colombia se produce más del 50% de la cocaína que circula a nivel mundial, lo cual la convierte en la mayor productora del planeta; dato que puede constatarse revisando los últimos informes realizados por la Organización de las Naciones Unidas, en donde se señala que los cultivos ilícitos de coca en Colombia alcanzan a 81.000 hectáreas (véase informe ONU del 26-06-2009).

    A lo anterior debemos sumarle, la incapacidad demostrada por el gobierno colombiano para disminuir la radicación de cultivos en ese país, lo que puede demostrarse con el incremento de la eficiencia de la relación productiva hectáreas por kilogramos, teniendo así que en el año 1999 se producían por cada hectárea 4,2 kilogramos de cocaína y hoy, diez años después de iniciado el Plan Colombia, la producción por hectárea de cocaína es de 5,3 kilogramos.

    Por todo ello, el Gobierno Revolucionario de la República Bolivariana de Venezuela, Presidido por el Comandante Hugo Chávez, ha señalado que una situación como ésta constituye una amenaza para la patria de Simón Bolívar.

    Amigos costarricenses

    Nuestro éxito en el combate al narcotráfico ha sido reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En sus últimos cuatro informes (2006, 2007, 2008 y 2009), Venezuela ha ocupado los primeros lugares en mayores incautaciones de cocaína del mundo.

    El último informe de la ONU, publicado el 26 de junio de este año, establece las políticas acertadas que ha llevado el Gobierno Revolucionario en esta materia. De manera similar, el Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM), de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), de la Organización de Estados Americanos (OEA), ha declarado la voluntad manifiesta y las enérgicas políticas y estrategias del Estado venezolano en llevar a cabo esta lucha frontal contra el tráfico ilícito de drogas.

    Necesario es señalar que este Mecanismo de Evaluación Multilateral de la OEA es la única instancia reconocida por los países miembros de dicha organización para evaluar la producción, tráfico y consumo de drogas en el hemisferio, evitando así que Estados Unidos se abrogara el derecho de certificar y descertificar países de manera unilateral, coercitiva y arbitraria, lo cual viola el espíritu del artículo 32 de la Carta de Deberes y Derechos de las Naciones Unidas.

    En sus primeros 10 años de ejercicio, el Gobierno Revolucionario de la República Bolivariana de Venezuela ha incautado más de 464 toneladas de drogas, lo que evidencia el compromiso, la cooperación internacional y la responsabilidad compartida que tiene nuestro Gobierno al evitar el tránsito de las drogas ilícitas procedentes de Colombia.

    Venezuela no es un país ni productor ni consumidor de drogas. Venezuela ha querido ser convertido en un país de tránsito, por lo que nuestra lucha contra el narcotráfico es indeclinable. En correspondencia con ello, colaboramos y cooperamos internacionalmente para evitar que estas drogas lleguen a los países consumidores.

    En lo que va de año, nuestros organismos policiales y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, han incautado 30 mil kilos de droga. Hemos detenido 194 narcotraficantes extranjeros, de los cuales el 54% son de nacionalidad colombiana.

    Asimismo, hemos controlado el comercio de sustancias químicas y precursoras para evitar el uso ilícito de las mismas, con la incautación de más de 11.816 toneladas métricas de productos químicos en lo que va de año. Con ello hemos evitado que las sustancias químicas sean desviadas a Colombia para producir cocaína. Igualmente, se han controlado las importaciones de los productos químicos que vienen de Europa y de Estados Unidos para evitar que sean desviados al comercio ilegal.

    Aun cuando no somos un país productor de drogas, gracias a la alta capacidad y calidad de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y al constante patrullaje de nuestras fronteras, hemos desmantelado algunos laboratorios instalados por organizaciones criminales a 80, 50 y 100 metros de nuestras fronteras con Colombia.

    Una parte importante en esta lucha de combate al narcotráfico, por razones políticas y estratégicas, es la referida a la incautación de los bienes producto del narcotráfico. En tal sentido, los bienes incautados a los narcotraficantes han sido puestos a la orden del Estado venezolano. Les hemos dado un destino al servicio del pueblo venezolano, que nos permita avanzar hacia la total superación de las desigualdades sociales.

    Amigos costarricenses

    Recientemente, el Comandante Presidente, Hugo Chávez, aprobó el Plan Nacional Antidrogas 2009-2013, en el cual se plasman todas las políticas y estrategias del Estado venezolano dirigidas a evitar el tráfico de drogas ilícitas y el consumo.

    Este Plan, hecho en Venezuela, tiene un profundo sentido humanista de inclusión social e induce al plan de prevención integral “Sembrando Valores para la Vida”, en estricta correspondencia con nuestro sistema de democracia participativa y protagónica, en donde el ciudadano venezolano es el sujeto fundamental de la conformación y ejecución de las políticas nacionales.

    En el mismo se establecen ocho ámbitos de acción: educativo, comunitario, laboral, de poblaciones especiales dirigido a niños, niñas y adolescentes, a poblaciones indígenas, poblaciones fronterizas, Fuerza Armada Nacional, y un verdadero Sistema Nacional de Tratamiento que estamos implementando a nivel nacional, para garantizar a quienes han caído en el consumo de drogas su reinserción social correspondiente y a su entorno familiar.

    También hemos creado una Red Nacional Antidrogas que permite masificar la prevención integral social e incorporar a las comunidades organizadas como cogestores de la prevención integral social, a través de los líderes sociales, los líderes locales y los líderes regionales. Ya llevamos 14 convenios firmados con gobernaciones y 186 convenios con las alcaldías bolivarianas, con el propósito de incorporar a los líderes de la Revolución a esta lucha. Eso permite entrelazar las redes sociales, las redes comunales y las redes interinstitucionales creando un gran tejido que permita evitar y declarar territorio libre de Drogas a nuestras comunidades. Con esta red, esperamos en el año 2012 tener 5 millones de compatriotas incorporados a ellas. Aportando ideas que nos permitan enriquecer los programas de prevención integral social en el país.

    Partiendo del hecho de que el combate al narcotráfico requiere de una visión y conceptualización integral del mismo y, para garantizar el fortalecimiento institucional de los organismos competentes del área, hemos diseñado, hemos inventado, formas de acción para combatir el tráfico ilícito de drogas.

    Las pruebas de orientación, las cuales fueron vetadas por el gobierno de los Estados Unidos, nosotros, con nuestros técnicos, logramos hacer estas pruebas en el país y están siendo utilizadas por todos los organismos de seguridad del Estado. También diseñamos, para el fortalecimiento de nuestros puertos y aeropuertos, los sistemas corporales de revisión no intrusiva, para evitar carga intraorgánica a los usuarios de dichas instalaciones aeroportuarias.

    Igualmente, nuestros puertos y aeropuertos, cuentan con sistemas fijos y móviles para inspección no intrusiva de contenedores, los cuales hacen un rastreo con Rayos X directamente al contenedor y permiten detectar drogas ilícitas en aquellas mercancías de exportación.

    También hemos ordenado 10 hornos de incineración de drogas a nivel nacional que se están construyendo y que para este año deben estar funcionando a plenitud. Son hornos con la finalidad de incinerar la droga, para evitar que sea desviada o utilizada por gente inescrupulosa.

    Hemos fortalecido los laboratorios de criminalística de la Guardia Nacional Bolivariana y del Centro de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), con la finalidad de evitar la impunidad sobre estos delitos. Asimismo, hemos fortalecido el ordenamiento jurídico y hemos solicitado al Tribunal Supremo de Justicia la Jurisdicción Especial de Droga, de tal manera que hallan jueces a nivel nacional, que se encarguen únicamente de la materia de tráfico ilícito de drogas.

    Las Unidades Móviles de Prevención Integral Social, que son 120 unidades y 17 camiones, están de manera itinerante y permanente en las comunidades dando la prevención integral social a los Consejos Comunales, a las escuelas, a los colegios y a todos los ámbitos que establece el Plan de Prevención Integral Sembrando Valores para la Vida.

    Venezuela ha dado pasos importantes en materia de control de su espacio aéreo, adquiriendo 10 radares de procedencia china, los cuales están funcionando al 100% y a la perfección. ¿Por qué adquirimos los radares chinos? Porque nos negaron la posibilidad de recuperar los radares de procedencia norteamericana marca Westinghouse, que teníamos. El gobierno de Estados Unidos desautorizó a las empresas de esa nación, para que nos siguieran vendiendo más repuestos. Estos nuevos radares chinos han permitido que en este año incautemos 25 aeronaves en todo el territorio nacional.

    De igual manera, el gobierno de Estados Unidos impidió que pudiésemos comprar 24 aviones Súper Tucano a la República de Brasil, lo cual nos condujo a adquirir 14 aviones K-8 de fabricación china, que el año que viene estarán llegando a nuestro territorio y que van a permitir interceptar los vuelos ilícitos que pudieran estar utilizando o violando nuestro espacio aéreo.

    Amigos costarricenses

    No es cualquier cosa lo que hemos hecho. Hemos trabajado intensamente para evitar que nuestro país sea utilizado en el tránsito de drogas ilícitas. Ahora nuestras políticas en el combate al narcotráfico son soberanas. Venezuela es un país soberano. Hemos dado muestras con hechos, de los avances en la lucha contra el tráfico ilícito de drogas.

    La campaña que el imperio estadounidense adelanta con la intensión de desacreditar a nuestro pueblo y su gobierno revolucionario, no encontrará eco en los pueblos hermanos del hemisferio y del universo.
    La memoria de nuestros padres libertadores: Simón Bolívar, Francisco de Miranda, Antonio José de Sucre, Ezequiel Zamora y José Leonardo Chirinos, entre otros, no podrá ser mancillada.

    Post escriptum

    Cuando uno revisa la historia política reciente de la Hermana República de Colombia, se consigue con que sus presidentes son, todos ellos, miembros de la aristocracia colombiana, egresados de la Universidad de Los Andes o la Javeriana, las más élitescas casas de educación superior de esa nación. Juan Manuel Santos Calderón, actual Presidente de esa nación es uno de ellos.

    Como se recordará, el Presidente Santos, fue Ministro de Defensa (junio de 2006-mayo de 2009). Antes había ocupado las carteras de Ministro de Comercio Exterior, durante el gobierno de César Gaviria y Ministro de Hacienda, bajo la presidencia de Andrés Pastrana. Pertenece a una acaudalada familia bogotana, en cuyos haberes se cuenta la propiedad del derechista Diario El Tiempo y muchos otros medios de comunicación.

    Pero, nos interesa destacar que, durante su ejercicio del Ministerio de Defensa, se diseñó el Plan Colombia y se activaron las siete bases militares que Estados Unidos tiene en esa nación. Y que, los planes desestabilizadores y golpistas, así como las pretensiones de invasión militar, entre los años 2006 y 2009, tuvieron en el dúo Uribe-Santos, sus más conspicuos representantes.
    Por lo tanto, no bebe producir ninguna extrañeza que, la posición que hoy asume contra la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez, sea la de un súbdito del Imperio. Ese es su patio natural.

    *Estas palabras fueron pronunciadas por el ex Embajador de la República Bolivariana de Venezuela, ante la República de Costa Rica, Nelson Pineda Prada, con motivo del acto de instalación de la Cátedra de la Paz “Juanito Mora”, en el mes de agosto del año 2009.

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