Nuevo presidente del TSJ apuesta por la lucha contra la corrupción y la impunidad

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El nuevo presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tiene experiencia como alto magistrado en el máximo ente judicial venezolano. Maikel José Moreno Pérez, su nombre completo, fungió como presidente de la Sala de Casación Penal del TSJ hasta este nuevo nombramiento.

Moreno, de 51 años y nacido en El Tigre (estado Anzoátegui), es un abogado egresado en 1995 de la Universidad Santa María, casa de estudios privada donde también obtuvo su octorado en Derecho Constitucional en el año 2014.

Ese año, específicamente el 28 de diciembre de 2014, Moreno fue juramentado como Magistrado de la Sala de Casación Penal por la administración anterior que dirigía la Asamblea Nacional. Sin embargo, Moreno fue electo recién el 11 de febrero de 2015 como Primer Vicepresidente del TSJ y Presidente de la Sala de Casación Penal, por la Sala Pneta de este Alto Tribunal.

No es la primera vez que Maikel Moreno obtiene la atención de los medios venezolanos. Como presidente de la Sala de Casación Penal del TSJ ratifi có la condena a Leopoldo López de 13 años, 9 meses y 7 días, luego de que declarara inadmisible el recurso de apelación por parte de la defensa.

Antes de su carrera jurídica ejerció como funcionario de la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención, ahora Sebin, y posteriormente como oficial encargado de la seguridad presidencial en tiempos del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Carrera y proyección jurídica

Docente en la Universidad Santa María, también ha sido designado como juez suplente especial, juez provisorio y juez titular en diferentes instancias y cortes del TSJ, sobre todo las adjudicadas al Área Metropolitana de Caracas.

Destaca que en 2004 participó como Juez 34º de Control y Presidente de la Sala Séptima de Apelaciones en la investigación del asesinato del fiscal Danilo Anderson. Estuvo encargado de dictar la privativa de libertad al comisario Iván Simonovis, acusado de ser responsable de los hechos policiales en el conocido tiroteo en Puente Llaguno durante aquella tarde del 11 de abril de 2002. Además de haber estado involucrado en casos de alto interés nacional desde el TSJ, la capacitación profesional de Maikel Moreno avala los reconocimientos y condecoraciones por parte de algunos entes del Ministerio de Interior, Justicia y Paz. A lo largo de todos esos años ha participado en conferencias internacionales contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo, se le ha visto en congresos asimismo internacionales sobre Derecho Penal y Criminología y es conocido a lo interno del gremio jurídico por su trabajo en la prevención de legitimación de capitales ilícitos y las auditorías de cumplimiento.

Tal vez por ello no sorprenden las primeras declaraciones de Moreno como presidente del Poder Judicial en Venezuela: “Demás está decir que con mi dirección en frente de este Alto Tribunal vamos a unirnos todos los poderes públicos nacionales para el ataque a la corrupción y a la impunidad”.

El confl icto entre el Poder Legislativo y El Poder Judicial, pudiera verse radicalizado con la asunción de Moreno, por haber sido él quien como presidente de la Sala de Casación Penal del TSJ, ratifi có la condena de Leopoldo López. En este sentido, la Asamblea Nacional deberá manejar todos los recursos necesarios para ejercer su poder desde su estado de “desacato”.

De no mejorar las relaciones entre ambos poderes, se estima que constitucionalmente los entes encargados del TSJ asuman las responsabilidades de contraloría que le toca al poder legislativo. De allí el mensaje anticorrupció de Moreno.

Redacción Síntesis – @SintesisRevista