Algunos mitos sobre los salarios y el cestaticket

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Los aumentos salariales y del beneficio “Cestaticket Socialista”, o lo que es el ajuste nominal del ingreso para los integrantes de la clase trabajadora asalariada, son una cuestión medular a comprender para caracterizar el actual momento de la economía venezolana.

Estos aumentos también son en esencia, epicentro de polémica, al verse señalados en muchos casos como causales de la inflación y de un deterioro de las condiciones de emprendimiento del sector privado. Estos aumentos que han benefi ciado a segmentos enormes de la población que pertenecen al sector formal no deben verse dislocados de otros elementosque componen el tejido económico real venezolano. En virtud de esto, haremos un conjunto de señalamientos para indagar el efecto de los ajustes salariales a nivel micro y macroeconómico.

¿Los aumentos salariales son la causa medular de la infl ación en Venezuela? No necesariamente. Si entendemos que los ajustes salariales son en esencia el componente medular de la inflación, obviamos con ello el comportamiento de otras variables de gran peso en la actualidad como: El comportamiento del dólar paralelo, las reacciones especulativas del comercio, el desmembramiento de los sistemas de precios y la caída en la disponibilidad de divisas subsidiadas, que son de facto causas de la depreciación del salario y que contraen la capacidad de consumo de la clase asalariada de manera vertiginosa.

En términos económicos convencionales, los ajustes salariales son implementados para precisamente cubrir el desgaste que tiene sobre el salario real el comportamiento de la infl ación. En Venezuela entendemos lo contrario por las tesis posicionadas de que “la culpa” es del trabajador y no del entramado empresarial y comercial que históricamente han cartelizado la oferta y los sistemas de precios (esto último, una indiscutida debilidad estructural de la economía venezolana).

Casi siempre se acusa a los salarios de ocasionar un impacto dramático en las estructuras de costos de las empresas, y esa tesis es parcialmente cierta al producirse un aumento salarial que incluya empresas que mantengan una línea de productos bajo regulación, si el precio regulado no se mueve al alza, hay complicaciones. Pero hablamos del aumento general de precios en productos y el número de productos bajo regulación es poco comparado con el conglomerado total de bienes y servicios en la economía. La escalada general de precios en bienes y servicios, viene formulándose debido a las asociaciones de estas economías (sin precios regulados) alrededor de la tasa del dólar paralelo. Es un conglomerado que va desde productos no regulados hasta pequeños servicios como la mano de obra de un mecánico, desde un helado, hasta un producto agrícola nacional como el plátano. Todos estos forman parte de la espiral infl acionaria-especulativa que se referencia directa o indirectamente en los comportamientos al alza del dó- lar paralelo.

¿Es cierta la tesis de despidos masivos por los aumentos salariales?

Las cifras de empleo no han variado signifi cativamente en los últimos dos años, pese a la turbulencia de la economía venezolana. Durante los años 2015 y 2016, según cifras disponibles en el sistema del IVSS, las cotizaciones se mantienen acordes a niveles de años anteriores. La cifra ofi cial del INE de desempleo se mantuvo en el 6% en el 2016. Así que los sustantivos ajustes nominales al salario no han impactado signifi cativamente los niveles de empleo. Esto podría explicarse por la recomposición del ingreso del trabajador en la modalidad de Cestaticket o lo que es la bonifi cación del salario, cuestión que elude pasivos laborales.

Las pequeñas empresas (especialmente el pequeño comercio que trabajan con precios no regulados), susceptibles al impacto de los aumentos salariales, han sufrido turbulencias puntuales, pero han logrado mantener sus niveles de personal estrictamente necesario debido al ajuste de los precios de los bienes y servicios que ofrecen. Básicamente visto desde cifras ofi ciales los niveles de recurso humano cooptado se mantienen, aupados también por el decreto vigente de inamovilidad laboral.

¿Qué atributo tienen los aumentos salariales en una economía como la actual?

Los ajustes salariales más allá de sus connotaciones políticas y fi nes de protección social, estrictamente en lo económico han tenido lugar para no permitir la interrupción cíclica de la economía venezolana, ya bastante convulsionada. La población asalariada es la más numerosa del país, son más del 60% de la población económicamente activa y en ella yace el consumo de un importante grupo de bienes y servicios del cual dependen sectores como el privado-industrial grande y mediano, la pequeña empresa y los sectores informales (entendiéndose que éstos no son solamente buhoneros, van desde profesionales de libre ejercicio hasta taxistas y emprendedores). De no tener lugar los aumentos salariales y de bono alimentario, las caídas en el consumo serían dramáticas al punto en que se vería interrumpido el ciclo económico en su conjunto. Según el economista Luis Salas, al reducirse el poder adquisitivo versus el alza de los precios, la clase trabajadora “forzosamente a la hora de consumir se vuelve más selectiva y disminuye, reorienta o simplemente suspende la compra de determinados bienes y servicios, lo que se traduce en una caída de las ventas, que empieza por afectar a aquellos que son vendedores o prestadores de bienes o servicios no esenciales o de los cuales más fácil se puede prescindir”. La consecuencia de estas pérdidas, se traduce en fallas de colocación de productos, acumulaciones de inventario y la escalada se traslada hacia los productores. Dicho de otra manera, el salario traducido en consumo es en esencia un benefi cio al mediano plazo para los productores, eslabón importante en unaeconomía que demanda precisamente una ampliación de la oferta por la expansión de las cuotas de producción en todos los ámbitos, como forma estructural para contener la infl ación.

¿Aumentar por aumentar o atacar el problema de fondo? Venezuela sufre un ciclo duro y prolongado de inestabilidad económica, consecuencia de dos variables fundamentales: La caída del ingreso petrolero dada la fuerte dependencia a importaciones y, por otro lado, escaladas de desestabilización y viraje económico articulados por grandes y pequeños factores de la economía, que actúan teledirigidos polí- ticamente o no y tutelados por el sentido oportunista de la coyuntura.

Pareciera que el Gobierno venezolano tiene claro que los aumentos salariales son paliativos en la medida que se mantenga el ciclo de inestabilidad. No obstante, ha entendido que la superación medular de la turbulencia se basa en la consolidación de una gobernanza económica efectiva que pueda atenuar y socavar los factores causales de la sedimentación de los salarios: aumento de la productividad para ampliar las cuotas de oferta, adecuación de los sistemas de justi-precios, colocación de productos fuera de las redes mercantilistas y distribución a precios solidarios y/o subsidiados, regulaciones al comercio, efi cientar los sistemas de importaciones y de rotación de insumos importados, efi cientar los mecanismos de asignación y empleo de divisas, etc.

Queda pendiente en este ítem la contención de las asimetrías monetarias generadas por factores que el Estado no ha podido controlar, como la inherente a la tasa del dólar paralelo, signada por factores económicamente muy inconsistentes, especulativos y políticamente motivados.

Franco Vielma
Sociólogo
@Franco_Vielma