Entrevista: Francisco Martínez

0

María Guevara.
Revista Síntesis

Francisco Martínez. Licenciado en Ciencias Políticas egresado de la Universidad Rafael Urdaneta. Posee un Magister en Administración por la Universidad Católica Andrés Bello. Fue presidente de la Cámara de Comercio del estado Zulia en 2003 y ocupó la presidencia de Fedecámaras (Zulia) de 2011 hasta 2013. Preside la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela desde 2015.

En vista de los últimos acontecimientos ocurridos en el país con respecto al sector financiero empresarial, el equipo de Síntesis entrevistó a Francisco Martínez, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecá- maras) que en días pasados sostuvo reuniones con la administración de la Organización Internacional del trabajo (OIT) en presencia también del Ministro del Poder Popular para el Trabajo Francisco Torrealba, con el fi n de acordar mesas de negociaciones y solventarlas pugnas existentes entre el Gobierno Nacional y el sector empresarial venezolano. Pudimos conversar además sobre las expectativas del sector luego de que el Presidente Nicolás Maduro Moros fi rmara importantes acuerdos con empresas privadas, mixtas y empresas estatales en la clausura de la Expo-Venezuela Potencia, el pasado 27 de marzo de 2017.

——-

Síntesis: Fedecámaras solicitó en Ginebra, ante el Consejo General de la OTI, una mesa de diálogo tripartito. El Ministro para el Trabajo, Francisco Torrealba, también estuvo en ese foro. ¿Qué nos puede decir al respecto? ¿Llegaron usted y el Ministro a algún acuerdo?

Francisco Martínez: En la OIT, nosotros tenemos una queja, que nació como la queja 2254 hace trece o catorce años, donde el empresariado venezolano manifi esta los diferentes ataques que ha habido en contra del sector privado por parte del Gobierno Nacional. Eso degeneró, después de una serie de años de mucho ir y venir y de discusiones, en la activación del artículo 26, por solicitud nuestra, en la última Conferencia Internacional de Trabajo de 2015. Y eso fue aceptado en el Consejo de Administración de noviembre, que es la instancia que admite y activa ese tipo de mecanismos, que tienen diferentes aristas: lo primero es que una vez que se activa el artículo 26 de la OIT, ese caso va a ser revisado por lo menos dos veces al año, cuando el Consejo de Administración se reúne para revisar todos los casos que están en artículo 26. Hay que resaltar que la OIT es la gran mesa del mundo del diálogo tripartito, donde existe el bloque compuesto por todos los representantes sindicales del mundo, los gobiernos de cada uno de los países y por supuesto también están los representantes legítimos por parte del empresariado.

Síntesis: ¿Surgirán avances en esos diálogos tripartitos, luego de los anuncios que hiciera el Presidente Nicolás Maduro en la clausura de la Expo-Venezuela Potencia?

Francisco Martínez: No creo que esos anuncios sean todavía garantía de nada, ni mucho menos un diálogo tripartito; lo único que garantiza un verdadero diálogo tripartito es que el Gobierno Nacional tenga, primero la voluntad política, segundo que convoque a los representantes legítimos, tanto sindicales y en este caso de los empresariales, que es Fedecámaras con sus catorce sectores, que se pueda institucionalizar, como lo está pidiendo la OIT, porque la resolución que salió es que urgía por parte del Gobierno venezolano que primero: cesaran los ataques a Fedecámaras, a todas sus instituciones y empresas afi liadas y sus dirigentes, tanto de empresas como de gremios; segundo: el respeto a la propiedad privada, el respeto a todo lo que tiene que ver con el debido proceso, que no se ha cumplido muchas veces en atropellos discrecionales por parte de los funcionarios en la aplicación de la norma.

Entonces, ahí hay unos temas que realmente hay que revisar para que podamos tener un marco legal que permita establecer los mecanismos de confi anza y que se garantice que el Gobierno Nacional es el gran promotor de la producción de bienes y servicios en el país, del emprendimiento, pero que también tiene una institucionalidad robusta y fuerte con un marco legal que permita la generación de la confi anza para que las inversiones en el país se sientan que realmente están seguras, tanto las personas como los bienes deben estar garantizados en un marco legal en el país.

Síntesis: En la jornada de la Expo-Venezuela Potencia, el Vicepresidente hizo referencia a las garantías legales, con respecto a los decretos que se promulgaron. ¿Han tenido tiempo de estudiarlo?

Francisco Martínez: En las pocas conversaciones que hemos tenido –de hecho tuvimos una muy buena oportunidad en Ginebra– de poder hablar con el director general de la OIT, en presencia del ciudadano Ministro Francisco Torrealba, a quien realmente hay que reconocerle los esfuerzos que está haciendo por cambiar la manera de negociar dentro de lo que es el marco de la OIT. El Gobierno Nacional no había dado hasta ahora demostraciones de aceptar la importancia de los mecanismos de la OIT. Yo creo que el Ministro Torrealba está claro en que la OIT puede ser el gran aliado, no solamente del Gobierno, sino de cualquier gobierno, y por sobre todo, de cualquier país; porque la OIT es una institución para mejorar las condiciones de los trabajadores, y protegerlos de los abusos y distorsiones de los factores productivos. Entonces, no es una organización ni enemiga ni golpista, ni nada que tenga que ver con la trampa ideológica de los radicales del Gobierno que no permiten que se vea el país de otra forma, con pragmatismo, con objetividad. De una forma un tanto más objetiva de la situación, y dándole importancia a la casa, como se le dice, de la OIT; el Ministro Torrealba pudo ofrecer sus mejores esfuerzos, su mejor voluntad para ir en la dirección de la implementación de un diálogo nacional tripartito en Venezuela. Yo creo que ese es un punto de partida bien importante y bien interesante, y hay que resaltarlo, lo único es que el Gobierno Nacional tiene que ser más consecuente con las palabras, con las acciones, y por sobre todo con los resultados que sean palpables por todos los venezolanos. Y el sindicalismo en Venezuela tiene que hacer exactamente lo mismo, y nosotros, los empleadores de este país, tenemos que hacer exactamente lo mismo.

Síntesis: ¿Qué opina sobre el sistema DICOM, de las dos subastas semanales de divisas que anunció el Gobierno Nacional?

Francisco Martínez: Habría que esperar primero el anuncio defi nitivo, por ahora es algo prematuro, simplemente se hizo el anuncio de que van a haber dos subastas a la semana, en vez de una. Realmente ahora no hay elementos para opinar al respecto, pero sí podemos fi jar la posición que siempre hemos tenido en Fedecámaras: el sistema cambiario en el país tiene que ir en la dirección de despenalizarlo; con el simple hecho de que se despenalice la posibilidad de que cualquier ciudadano del país pueda transar una divisa de forma libre, ya cambia bastante la dinámica y se destranca un poco el juego perverso que hay con respecto al control cambiario. Si se unifi ca el sistema de divisas y se acaba con esas distorsiones que generan múltiples trazas, que hacen unas distorsiones en el plano económico, muy fuertes, porque no se pueden tener cifras confi ables; las empresas no pueden ni siquiera conformar sus precios y sus estructuras de costos, porque tenemos distintas tasas para el dólar. Además el desangre que existe por esas distorsiones cambiarias: de una tasa completamente ridícula e irrisoria, donde se regala a 10Bs el producto del esfuerzo de todos los venezolanos, que son los ingresos en divisas, algo que no existe en el país, que está demasiado divorciado de la realidad del país. Y con otra tasa de 700Bs en el DICOM se abre una inmensa posibilidad, una autopista a la corrupción, a la especulación, y por supuesto, como eso está metido en una caja negra llamada control de cambio, que es una herramienta política del Gobierno para asignar de forma discrecional dividas a empresas de las que no sabemos el baremo, la caracterización. Ojalá podamos ver en los anaqueles y en el poder adquisitivo la dinámica del DICOM; que sea fl uido, transparente, confi able y de acceso libre para todos los venezolanos; para que se pueda planifi car la compra de materias primas, insumos intermedios, repuestos, maquinarias que no se producen en Venezuela ni se van a producir, y tampoco se pueden comprar en bolívares, sino que se necesita una moneda de curso legal en el extranjero, se llame dólar, euro, yen, cualquier moneda de curso legal, para la transacción de compra de mercancías e insumos intermedios, y de toda la materia prima altamente necesaria para la producción de bienes y servicios hechos en Venezuela. Si no va en esa dirección vamos a seguir teniendo a Venezuela hundida, la producción no se va a poder levantar y no vamos a poder hacer nada, y si sigues acompa- ñándola de la peor de la leyes, de la ley más perversa, que es la Ley de Precios Justos, que no ha detenido la infl ación por cierto, de hecho las dos grandes lí- neas de acción del Gobierno Nacional, que son el control de cambio, donde no ha transigido en hacer otra cosa de otra manera, y la Ley de Precios. La única manera de bajar los precios es aumentando la producción de bienes y servicios, llevándola a niveles donde la competencia haga que la oferta supere a la demanda, pero cuando la demanda supera a la oferta se crean los efectos infl acionarios, y los efectos especulativos encuentran el campo perfecto para prosperar.

Síntesis: Fedecámaras ha declarado en varias oportunidades sobre la necesidad de impulsar la sustitución de importaciones para ahorrar divisas. El Gobierno Nacional durante el anuncio de varios acuerdos de inversión fi rmados con varias empresas del sector privado para estimular su producción, les exhorta a que el 50% de su producción sea destinada a los CLAP. ¿Hay ahí una coincidencia?

Francisco Martínez: Fedecámaras y el empresariado en general, ni siquiera los que firma-ron los 48 acuerdos con el Gobierno, creo que jamás podrá estar de acuerdo con que los venezolanos tengan algo parecido a los llamados CLAP; el mejor CLAP que puede tener Venezuela es llenar de nuevo los anaqueles de variedad y calidad al mejor precio que pueda pactar el mercado, y eso solamente se genera a través de los círculos virtuosos de la producción de bienes y servicios, que generan la riqueza sufi – ciente para poder pagar un salario digno en condiciones de trabajo decente, que van mucho más allá de cobrar un sueldo y tener una bolsa de CLAP; las condiciones de trabajo decente tienen que ver con el poder real de compra a través del salario nominal; pero el poder de compra se mide a través del salario real, que es el salario nominal (el ingreso mensual) más la infl ación. Una infl ación que intermensualmente está por el orden del 20%, quiere decir que en el plazo de no más de 5 meses, el salario nominal se va a convertir en 0. No hay sistema de fi jación de salarios que aguante unos niveles hiperinfl acionarios, y para tener niveles infl acionarios prudentes, para poder rescatar el poder de compra de los venezolanos, los gobiernos tienen que quitarse la maña de gastar más de lo que ingresa, tienen que tener una disciplina fi scal para gastar en lo necesario de la manera más efi ciente posible, porque hoy por hoy, los presupuestos de los gobiernos destinan casi 98% al gasto corriente y el gasto de inversión lo tienen disminuido a no más del 5%, cuando la relación para impulsar el desarrollo de una nación, en el mejor de los casos sería 30% gasto corriente y 70% gasto de inversión. Y sin balance fi scal, encima no temeos un balance monetario, mientras no se le devuelva la autonomía al BCV, que permita la fi jación de una política monetaria en función de las realidades del país para fi jar una tasa de divisas y que pueda controlar y regular un mercado de divisas que obedezca a la política monetaria que requiera el país, para generar la confi anza de que tenemos una institución que no obedece ni a intereses económicos oscuros ni a intereses políticos. Y eso no lo quiere entender el Gobierno, sigue teniendo un BCV al que le da órdenes que terminan distorsionando la economía e impactando de forma negativa, porque quienes pagamos eso somos los ciudadanos cuando vamos a los anaqueles y no encontramos los productos y los pocos que encontramos los podemos comprar cada vez menos, y las empresas no pueden producir porque están todo el tiempo con un nivel de ataque y de estrés que va disminuyendo progresivamente su capacidad de producir y su capacidad para invertir, porque éstas se están yendo a otros mercados, a otros países donde esas inversiones se sienten seguras.

S ¿Cuáles perspectivas tiene Fedecámaras de la Expo-Venezuela Potencia?

F.M. Yo creo que hay una buena intención de dibujar el país que no existe, de demostrar el país ideal; ellos dicen que eso es lo que está existiendo hoy y para nosotros, lamentándolo mucho, eso es tratar de ocultar lo que realmente no están haciendo. El hecho de que le hayan entregado a unos empresarios que ojalá cumplan con rectitud esos fi nanciamientos, que aumenten su producción y que el fi nanciamiento retorne al Gobierno, porque muchas veces esos fi nanciamientos son entregados y fi rmados pero nunca son otorgados, en otras ocasiones son otorgados a empresas de maletín, de empresarios delincuentes. Ojalá que esas cosas vayan en la dirección correcta, porque el mejor aliado de esa exposición es el tiempo, cuando se vean los resultados podremos opinar objetivamente de qué tan malo o qué tan bueno fue el diseño y la implementación de esos créditos. Las exposiciones que se ven en todo el mundo son exposiciones empresariales donde empresarios tratan con empresarios; esto fue una exposición donde empresarios, y en su mayoría gente del pueblo que caminaba sobre los stands, vieron y pasaron por una serie de empresas. Pero no es como se ve en el mundo, donde cada empresario está allí para poder llevar sus lanzamientos de nuevas tecnologías, de nuevos productos, o promover la gama de productos que tiene para poder negociar en esos espacios con otros empresarios y poder tejer redes de comercialización y de ciclos virtuosos de producción y de comercio. Esas son las exposiciones que ojalá en el futuro nuevamente lleguen a Venezuela. Vemos a un gobierno haciendo alardes de estar promoviendo la economía, cuando incurren en hechos sumamente preocupantes, con los que nunca hemos estado de acuerdo. Ver a una Pdvsa en actividades que no le son propias y le restan efi cacia y efi ciencia, y el apresto operacional a la industria petrolera, y por eso no es de extrañarse el descenso signifi cativo de la producción de petróleo. Ver a un Ejército venezolano, también con empresas agroindustriales y otras actividades empresariales que no le son propias, desconcentrando sus esfuerzos en fronteras, su apresto operacional, su efi ciencia, entrenamiento y capacitación de sus componentes, para nosotros eso no luce ni políticamente correcto ni operativamente lógico. Eso hay que discutirlo y redimensionarlo para que tengamos unas Fuerzas Armadas dedicadas a su esencia: la seguridad territorial y la seguridad de todos los ciudadanos, y una Pdvsa estructurada de forma efi ciente para cumplir su esencia de la producción petrolera. Y las otras actividades que se están montando sobre estas grandes plataformas que vayan a las estructuras pertinentes para que se aborden con efi ciencia y profesionalismo. No entendemos por qué esas grandes concentraciones en pocas personas; nosotros somos de la tendencia de primero el estar ajustados a la Constitución, para nosotros es mucho más benefi cioso que en vez de concentración de poder haya equilibrio de poderes, donde el Legislativo haga lo propio para lo cual fue electo, el Ejecutivo haciendo lo propio y por supuesto el Judicial haciendo lo propio.

S ¿Fedecámaras ha participado en las mesas de negociaciones que semanalmente lleva a cabo el Gobierno Nacional?

F.M. No, como Fedecámaras, lamentándolo mucho, no. Han ido empresarios que pertenecen a la red empresarial de Fedecámaras, incluso empresarios con responsabilidad gremial dentro de la federación. Esos empresarios comprometidos con el país no han sido escuchados, más bien por el contrario, todo lo que ha emanado de esos consejos tal vez son soluciones puntuales para una empresa o para un encadenamiento productivo que haya desentrabado algún problema puntual, pero ahí no hay un abordaje estructural de los problemas macroeconómicos, fi scales, monetarios, de estímulo a la producción, de respeto a la propiedad privada, del marco legal, que hay que revisar en este momento –el Vicepresidente dijo que hay un entramado de leyes que están inhibiendo la producción y que hay que atender eso de manera puntual; eso es una aproximación correcta, pero ahora hay que ir a la justa dimensión de las palabras que dijo, en la acción. Es importante que sea de forma sistémica el abordaje de la crisis, para encontrarle una solución palpable por todos los venezolanos.

S ¿Cree usted en la posibilidad de que Lorenzo Mendoza se lance en un futuro al ruedo político?

F.M. No tengo la más mínima idea. Lorenzo Mendoza tiene un perfi l como venezolano, como empresario, como ciudadano, que realmente es ejemplo de Venezuela, que representa un grupo empresarial que viene de los primeros emprendedores, que fueron sus abuelos y sus padres, una empresa muy pequeña que hoy es un gran conglomerado, de los más importantes del país, bien comprometido con Venezuela. Pero ésa es una decisión de un ciudadano que es perfectamente legí- tima, y que le pertenece a él, y sí creo que su perfi l, evidentemente pudiera llenar los requisitos de un presidente para este país, o para seguir siendo presidente de empresas Polar y seguir dando los benefi cios que ha dado ese Grupo a Venezuela.

S. Venezuela, consenso, Carta Democrática Interamericana, ¿qué nos puede decir sobre esto?

F.M. Consenso tiene que haber siempre en Venezuela, un accionar de respeto a los DD.HH., de respeto a todos los derechos civiles de los ciudadanos del país y de todos los extranjeros que deciden permanecer en el territorio nacional. Yo creo que la CDI fortalece las democracias, y creo que si hay algo que pueda estar activando las posibilidades ese mecanismo es porque algo mal estamos haciendo en cuanto a nuestra democracia, y probablemente nuestra democracia se está debilitando, la CDI es simplemente los mecánicos para proteger las democracias en los países. Nada que ver con eso, el equilibrio y el consenso deben prevalecer en el país para que la CDI sea algo que veamos escrito allá a lo lejos.

Compartir