Editorial #2

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Carta Democrática Interamericana: Tema, que como venezolanos y venezolanas, no debemos dejar pasar por debajo de la mesa. Independientemente de las posiciones políticas que se tengan, es indispensable que atendamos y estudiemos detalladamente lo que hay alrededor de ella. No es simplemente, aunque principalmente, un tema político. Es un asunto de soberanía nacional, de independencia territorial, de destino del país. El juego político ha dejado a un lado las implicaciones que acarrearía un escenario como la posible aplicación de dicha Carta. Muchos, en nuestra ignorancia, creemos que es la solución a los problemas económicos y sociales que como país tenemos así como otros países tienen, sin ver que de llegar a accionarse esta medida internacional, nuestro país caería en una suerte de retroceso, de caos, de angustia, de indeterminación y múltiples etcéteras, pero particularmente se desataría una guerra entre hermanos, entre vecinos, entre amigos, incluso entre pueblos. Un escenario en esas circunstancias bene ciaría políticamente a unos pocos pero perjudicaría a muchos y lo más triste es que parte de esos “muchos” son los que apoyan con sus “razones” las gestiones de quienes han impulsado una medida internacional en lugar de sentarse a un diálogo sincero, abierto, conciliatorio y particularmente un diálogo entre hermanos para re-conocernos y sentir que en lo más profundo de nuestro ser somos iguales y que a pesar de nuestras diferencias queremos lo mismo: la paz. Queremos a nuestro país Venezuela.