En Barcelona la historia es un atractivo turístico

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Roberto Alonzo Figueroa

El próximo 7 de abril, La Casa Fuerte cumplirá 200 años y es el emblema de la resistencia independentista en la ciudad.

Si la actividad turística valora la historia como un recurso atractivo, entonces Barcelona, la capital del estado Anzoátegui, posee una serie de bondades que en efecto pueden ser explotadas por lo que siempre se ha proyectado como una industria en Venezuela. A esta ciudad, fundada en tres momentos: 1585, 1637 y 1671, la identifica la referencia indígena y los vestigios coloniales; entorno que le permitió a Simón Bolívar despachar su correspondencia días antes de la sangrienta embestida perpetrada por los realistas españoles y que este 7 de Marzo de 2017 se conmemorará 200 años de haber ocurrido.

Del antiguo convento de San Francisco, inaugurado en 1745, a lo que en 1816 se convirtió en bastión independentista y que fuera defendido infructuosamente con un saldo de miles de víctimas, sólo quedaron las ruinas de lo que se conoce como La Casa Fuerte, declarado en 1960 monumento histórico nacional.

Pero así como llama la atención de los visitantes el relato de este acontecimiento que le costó la vida al general patriota Pedro María Freites y a sus hombres, también cobra relieve la diversidad arquitectónica e histórica, como la escultura del héroe indígena Cayaurima, que se yergue adyacente al coso de la Gobernación y que fue esculpida por el portocruzano Alberto Centeno.

En este orden resulta emblemático mencionar la casa ubicada entre la calle Bolívar y Juncal, donde se fi rmó la adhesión de los barceloneses al movimiento independentista del 19 de abril de 1810, registrándose como la primeraciudad de la provincia venezolana en sumarse al acto insurreccional el 27 de abril de aquel año.

A pie por Barcelona

El recorrido de quien visita a esta ciudad oriental se sitúa entre calles estrechas y altas aceras, que en teoría representa la denominada cuadratura colonial o diseño estratégico ante eventuales ataques bélicos, esta experiencia se constata entre los repiques de campanas de la Catedral, adyacente a la plaza Boyacá, y en un ambiente cuasi bucó- lico que se presenta en medio de un sol inquietante que recorre los techos de tejas y balcones de madera.

El Museo Anzoátegui es otra de las bondades históricas que convida a contemplar la colección de imaginería religiosa que compiló el escritor Alfredo Armas Alfonzo, autor de El Osario de Dios, 1969, obra por la que mereció el Premio Nacional de Literatura, 1970.

En la misma cuadra, y haciendo frente a la calle San Félix, está situado el Ateneo, generosa casa de dos niveles que fuera donada por la familia Otero Silva en 1951, pero que fue inaugurado en 1970. Allí se aloja la Colección MOS, un muestrario contentivo de 52 obras de la historia del arte venezolano del siglo XX que el reconocido periodista y escritor Miguel Otero Silva obsequió a la ciudad.

Influido por los gustos neoclásicos de la época, el Teatro Cajigal ocupa un espacio monumental frente a la plaza Rolando, con una capacidad para 300 espectadores, muestra un ambiente que traslada de inmediato al usuario a un tiempo pretérito. Fue inaugurado el 3 de febrero de 1895 por el General Nicolás Rolando, un caudillo local que se había contagiado de las preferencias europeas de entonces.

Las plazas están llenas de árboles que se baten contra los vientos que provienen del río Neverí, desde donde se ha habilitado un servicio de lanchas para paseos, y del mar de Maurica.

Entretanto las casas, construidas de caña y barro con grandes ventanas y enormes puertas de madera, exponen amplios zaguanes y relumbrantes pisos.

Las brigadas turísticas

Así son identifi cados los programas de visitas organizados por la Alcaldía y los consejos comunales del llamado casco colonial de Barcelona. Según Saray Rojas, quien está al frente de la Red de Arte del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, y atiende en “la casa amarilla”, la brigada asiste el interés general de los visitantes, no obstante se focaliza en guiar a los estudiantes de Arquitectura de la Universidad de Oriente, UDO, y de otras casas de estudio quienes se concentran en los detalles que defi nen la construcción colonial.

La historia es un recurso turístico

Para la periodista Luisa Beatriz Balbás, quien mantiene el tema histórico entre sus prioridades laborales, generar una política que se proponga explotar esta actividad en Barcelona, demanda en primer lugar promocionar la ciudad como un destino histórico, “Barcelona es una de las ciudades del oriente de Venezuela que más conserva su antigua fachada” , dijo al ser consultada.

Balbás apuesta por los recursos tangibles que exhibe esta capital, como son los museos, teatros, iglesias, y las casas de habitación que relatan los años idos. Sin embargo, observa que “la comunidad debe estar preparada para atender al turista, porque la historia es un recurso muy valioso”, puntualizó.